lunes, 20 de octubre de 2014

HERMANOS, el quinto en intimidad


El quinto capítulo de la serie lo vi varios días después. Lo tarde que comienza, cada vez más por desgracia para toda la ficción española, me impidieron poder verlo en emisión, con lo que me hubiese gustado. Pero así son las cosas, una además de guionista es madre y tiene obligaciones, y muchas, a la mañana siguiente. Esta protesta fue generalizada el miércoles entre todas las madres que conozco y que siguen la serie. Lo cierto es que, cuando me desperté, corrí a ver los chats de mi Whatsap, a ver qué onda hubo con el quinto capítulo. Y a las quejas de que eran las 23:00h y aún no había empezado, siguieron muchos mensajes entusiastas por lo que estaba pasando en la trama y bastante ansiedad conforma se acercaba el final y la preguntas se concentraban en dos: ¿la semana que viene acaba? ¿va a morir Marta?

Personajes en jaque

Y es que todos los personajes de la serie llegaban a un punto culminante en sus vidas. Al final, las decisiones que tomamos tienen consecuencias y de eso va principalmente HERMANOS. Todos son ambiciosos de alguna manera: Virginia en sus anhelos de independencia como profesional; Alberto en sus ansias de poder; Juan, en su búsqueda desesperada de afecto… Los tres ambicionan, a su manera, una suerte de reconocimiento. ¿A dónde les llevará todo eso? Enmendar los errores está en manos de cada uno de ellos, no siempre habrá suerte ni el tiempo habrá corrido a favor. 



Enganchando poco a poco

Lo que he podido comprobar es que ha sido una serie que ha ido enganchando poco a poco y cada vez más. Creo que la serie mejora por parte de todos en cada capítulo (los guiones más redondos, las actuaciones más templadas, mejor la realización, etc.) La historia, aunque dramática, iba teniendo la suficiente tensión como para cautivar. Amor, traición, amistad, valor… son cosas que siempre gustan. Habrá que ver cómo se resuelve todo mañana…

Aquí un avance…




viernes, 10 de octubre de 2014

HERMANOS: Cuatro, trepidante capítulo

REUNIÓN DE GUIONISTAS

El cuarto capítulo de HERMANOS tuve la suerte de poder verlo con mis compañeros del metal, Antonio Hernández Centeno y Adela Gutiérrez, así que una experiencia que añadir a la de mi visionado en chateo simultáneo con mis amigos médicos y antes actores. ¿Diferencias? Sí que las hubo, porque para empezar Antonio no me dejaba hablar con mis amigos por chat! Exigía concentración y silencio total para ver el capítulo en su casa… lo que no impidió que Adela y yo comentásemos cosas por lo bajinis y que chateara apresuradamente en los descansos con mis amigos médicos. Por cierto que este fue de sus capítulos favoritos y creo que así lo fue para la mayoría de nuestros seguidores y ahora doy mi opinión del por qué…




UN CAPÍTULO DE REENCUENTROS

Al buen hacer de Joaquín Llamas en la dirección, que demostró su talento con los pocos medio de los que disponía para poder recrear la guerra de los Balcanes, se le suma una María Valverde en estado de gracia, un Fernando Cayo desvelando sus puntos débiles, la soberbia Sonia Almarcha y unos hermanos que se salían de su piel en la interpretación de sus papeles. Pero además, argumentalmente este capítulo tenía muy buenos puntos de giro para reforzar la audiencia y generar interés, amén de un buen ritmo que reforzaba la marcha de los acontecimientos de Sarajevo. El reencuentro Juan-Jimena, madre e hijo eternamente enfrentados y que ahora enterraban el hacha de guerra en un emotivo abrazo (no sé si la gente se dio cuenta de que para esta "peculiar y egoísta" madre, su hijo maldito le llega en un momento en el que su hijo favorito la pone en sus itrio y se revela contra ella por primera vez en su vida). Al oportunismo afectivo de Jimena para con el bueno de Juan, hay que sumarle la transformación de Alberto, que lentamente se está acercando demasiado al lado oscuro…

UN TRIÁNGULO 

Además, este capítulo era el reencuentro de los tres amigos, con muchos secretos entre medio. ¿De quién es hija Marta? ¿Le contará Alberto a Virginia que deja a su mujer por que la ama a ella y siempre ha sido así? ¿Qué pensará Alberto de Virginia y su hermano cuando sepa que se acostaron en Vigo? Y Juan, ¿qué siente realmente por Virginia a día de hoy? Pilar ya le ha dejado claro a su marido que no se va a divorciar de él y menos par que viva su amor con Virginia… Recordemos que Pilar es la única que mantiene con vida a Alberto, de no ser su mujer, su padre ya se habría desecho de él, ya que su posición le incomoda cada vez más en el club. En fin, que entre estos giros de trama, la muerte de Damián y lo mal que lo pasa Virginia en Sarajevo, una experiencia dura de olvidar, el ascenso político de Juan al tiempo que Alberto planea un cambio en su carrera como constructor de vías, precisamente el sector en el que Juan asciende sindicalmente… La cosa se esta poniendo que arde.

MI ÚLTIMO CAPÍTULO EN SOLITARIO

El capítulo cuatro fue el último que dialogué y escaleté en solitario, ya que mi próxima aportación es en el capítulo 6, donde Antonio y yo escribimos a cuatro manos. Es mi capítulo favorito y no porque lo escribiese yo, pues los argumentos siempre son de Antonio, Adela y míos, y es precisamente por las tramas del capítulo, para mi son las más interesantes de la serie, por lo que tanto me gusta el cuatro. Además, es un capítulo especialmente emotivo y que más interrogantes abre para el final de la serie. De ritmo y estructura creo que es el que mejor nos acabó quedando de esta primera tanda. En fin, con ganas de que llegue la próxima semana...







domingo, 5 de octubre de 2014

HERMANOS, en el Ecuador

¿Os acordáis de…?

Esta semana fue el tercer capítulo de la miniserie. Ecuador, nuevo director, nuevos acontecimientos… Otras cosas no cambiaron, como el inagotable GRAN HERMANO antes de nuestra emisión y pasar la barrera de las 22:30 sobradamente antes de comenzar. ¿Recordáis cuando las pelis y las series empezaban a las 22.00h? ¿Y cuándo el telediario duraba sólo media hora y el hombre del tiempo apenas estaba tres minutos en pantalla? Los tiempos cambian, supongo, pero HERMANOS una vez más, no defraudó. Fuel líder de audiencia y se mantuvo con sus números de seguidores, a los que les agradezco desde aquí la fidelidad.


Tensa calma

Mis amigos también fueron fieles a nuestra cita con el Whatsap, aunque esta vez nos pilló distraídos lo de los créditos y nadie hizo la foto de rigor al aparecer mi nombre. El capítulo se vivió con tensa calma. No había saltos tan grandes como en el capítulo 2, donde los lapsus temporales eran mayores y más abruptos, lo que permitió que mis amigos siguieran mejor la historia. Como buenos médicos que son, no saber qué contenían los análisis clínicos de Marta como para desvelar quien era el padre de la niña,les creo una profunda ansiedad que les llevó a preguntarme sobre el tema como unas quinientas veces. Aún siguen esperando la respuesta…

Vivimos otros momentos memorables, como el ascenso de Alberto creyendo el pobre que no era una marioneta del club o la dura batalla que tenía que librar Virginia tanto en Sarajevo como en su regreso al barrio y enfrentarse de veras a la maternidad, un asunto que una vez más estaba inspirado en mi vida personal. La trama de Antonio creo que fue la favorita de mi familia, no en vano bebía de los sucesos que envolvieron en el pasado a la fundición en la que trabajaba uno de mis hermanos.



And the end

Finalmente, mis amigos médicos disfrutaron del ecuador de la serie, un momento clave en el desarrollo de la ficción televisiva, ya que el capítulo tres siempre es el maldito por muchos motivos. Según se dice en los manuales, es el momento decisivo: o enganchas o te abandona la audiencia para siempre. Quizá es por eso que suele ser el capítulo donde más peros ponen las cadenas en general. El capítulo tres tuvo sendas dificultades por la localización de la fundición y los efectos especiales. En el diario de rodaje de la serie podéis saber más sobre este asunto. 


Sea como fuere, parece que pasamos con nota la prueba y ahora vamos a por el cuatro, un capítulo de trepidante acción y muchos descubrimientos para los personajes y si pincháis aquí podréis ver el avance. 

jueves, 25 de septiembre de 2014

HERMANOS en MITELE

No siempre es fácil ver contenido on line. Pese a que soy una gran defensora de ellos (la televisión a la carta en tu ordenador o tablet, los libros digitales…) que facilitan el consumo a personas que, como sucede en mi casa, viajamos o nos mudamos con frecuencia, lamentablemente aún no podemos disfrutar de un contenido on line de calidad. ¿Y por qué lo digo? Pues bien, aquí viene mi relato…


Los problemas del directo en la red

El martes acudí fiel a mi cita con Hermanos y mi grupo de whatsap Si pero, ¿y si no…? Teatro con el que disfruto mucho el visionado y tengo de primera mano las impresiones de un variado grupo de personas sobre mi trabajo. Esta vez fue Stefan el encargado de hacer la foto de mi nombre en los títulos de crédito (la otra vez le tocó a Ismael). Stefan, como yo, veía la serie en Mitele, pues, también como yo, no tiene ya televisor en casa (ese aparato que tanto abulta y que se ha hecho completamente prescindible en muchos hogares). Todo iba bien. Cuando llegaba la pausa publicitaria se cortaba la emisión y salía el cartelito sobre pantalla negra de "en estos momentos hay una pausa publicitaria, etc." Pero, ay, amigo. Reenganchar no era tan fácil. Tuve que tener abierta tanto la App como la web en mi Safari, en mi Ipad, porque si no era una era la otra la que se quedaba colgada. Este problema de conexiones y desconexiones on line no sólo lo tiene Mitele. También lo hemos vivido en casa con la Formula 1 o los partidos de fútbol de cualquier canal. En series, confieso que siempre las veo al día siguiente o durante el fin de semana, con lo que al no ser en directo, ya no hay problemas de cuelgue alguno.


Me quedé sin ver el final de Hermanos

Pero el drama llegó en los últimos diez minutos de la serie. Por supuesto sé cómo acababa el capítulo, y también lo había visto ya en un pase privado en Área 51, el estudio de montaje y digitalización de Hermanos. Sin embargo, me quedé sin poder disfrutarlo con mis amigos de medicina porque la conexión jamás volvió. No sé si el objeto de estas desconexiones es fastidiarnos a los que hemos abandonado la tele por el ordenador y dispositivos móviles. No sé si son simples problemas de esta chapucera conexión a internet y ancho de banda que nos venden unas y otras telefonías y que están a años luz de la que ofrecen en Europa o América. Sea como fuere, si no llega a ser por mis amigos, no vivo el final de mi serie en directo. Ellos se esforzaron en retratar los últimos minutos lo mejor que supieron, dándole emoción, tensión dramática e intercalando sus propias opiniones. 


No fue lo mismo, pero casi

No fue ni por asomo lo mismo verlo que que te lo contasen, pero he de decir que acabé con taquicardia. Bárbara y María del Mar estuvieron sensacionales. Mientras una me iba relatando el parto de Virginia (por cierto inspirado en el mío propio como le conté a María Valverde), la otra contaba la paliza final en los astilleros y ambas me mostraban su visión de la entrada de Alberto en la logia. Yo disfrute con ellas, con su pasión y su entrega. Tanto vivieron la segunda huída de Juan que tuve que calmar su inquietud. 

Esto que yo viví fue la Social TV de la que tanto hablan los compañeros de Territorio Creativo en sus interesantísimas conferencias sobre TransocialTV (#transocialtv). Aunque no estoy de acuerdo en que el canal para esta nueva tele sea Twitter, pues estoy convencida de que cada vez el uso de redes se va a normalizar más, y tenderemos a crear pequeños círculos afectivos, para los que el whatsap viene que ni pintado, y con los que comentar el programa que estemos viendo. Sólo espero que las conexiones mejoraren para dar servicio de calidad a una audiencia que cada vez ve más los contenidos de forma compartida y en red. 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

HERMANOS, un estreno con ángel

Ayer, Hermanos hizo creó a su alrededor un momento mágico

El estreno ayer de Hermanos hizo posible un emotivo reencuentro entre servidora y mi antiguo grupo de teatro, Sí pero... ¿y si no?, agrupación universitaria de la facultad de Medicina de Sevilla que en los años noventa decidió darle la oportunidad a una actriz recién llegada de New York, yo, de debutar como directora y dramaturga. La oportunidad dio inicio a mi carrera de hoy y nos valió sendos reconocimientos como el Premio de Teatro Joven o ser representantes de España en la Bienal de Jóvenes Creadores del Mediterráneo. Yo tenía 26 años. Durante todo este tiempo hemos mantenido un contacto más o menos regular. Ellos abandonaron su afición teatral cuando empezaron el MIR, lo aprobaron y ocuparon puestos en diferentes hospitales y centros de salud de España. Y yo, me acabé viniendo a Madrid para dedicarme a la televisión y seguir mi carrera como dramaturga como buenamente pudiera en una ciudad que suele apostar por un teatro más comercial.


La tele que yo hago no tiene nada que ver con mi teatro, controvertido, arriesgado, con profunda crítica social, cargado de humor ácido, tragedia inesperada y personajes llenos de contradicciones. No. Yo en Madrid he hecho lo que he podido o me han dejado hacer, en un medio audiovisual que no arriesga tanto como en otros países. Mis antiguos actores-médicos no han sido jamás el público potencial de T5. Ni tampoco de mis anteriores trabajos para la cadena. Tampoco a mis queridos sobrinos adolescentes les ha interesado nunca lo que yo tuviera que contarles sobre Isabel Pantoja. Ellos ven El Padrino y series on line a partes iguales y leen a Vladimir Nabokov con el mismo entusiasmo que Juego de Tronos. Pero ayer, Hermanos, nos unió a familia y amigos como nunca me había sucedido. 

El chat de mis antiguos compañeros de teatro, que tiene más bien poco movimiento, estuvo al rojo vivo. Y escribo esto emocionada de veras. No paraban de hacerme preguntas, sin dar crédito a lo que estaban viendo, al riesgo, al drama, a los giros, a las grandes interpretaciones de todos y a la impecable factura. Estaban eufóricos, nerviosos… No faltaron las bromas, las fotos de la pantalla con mi nombre en los títulos de crédito… Esta era una historia para ellos de verdades sin concesiones, con duros golpes como la vida misma en un barrio de la periferia, donde lo siento, no, la vida no es color de rosa y esto lo sé por experiencia propia. Donde el sexo está reflejado tal como es en los adolescentes: probar, retractarse, arrepentirse, arriesgar. También me criticaban lo que no les gustaba, esa banda sonora que no pegaba con la época y alguna otra cosa que nos pasamos por el forro porque Hermanos no es una serie histórica, y a fin de cuentas la hora y media transcurrió como si no hubiese pasado el tiempo entre nosotros.

Hermanos nos acercó tanto como lo estuvimos en los años noventa, en aquel aula donde ensayábamos con ilusión y entrega y nuestras peleas eran apasionadas y dramáticas. Ayer, Hermanos creó un momento mágico, sí, irrepetible y único que quedará entre mis recuerdo más tiernos. Quizá la serie sea demasiado arriesgada para una cadena como T5, pero ayer, mi miniserie acercó a Mediaset a un público que hacía siglos había perdido y eso creo que es todo un triunfo. Es un tiempo de riesgos, quizá no todos lo hayan visto, pero estamos en el siglo XXI, los cambios van demasiado rápidos y hay que correr junto a ellos. Aprender de los errores, eso también, de que las apuestas difíciles hay que mimarlas y saber mostrarlas con tiempo suficiente, tomemos nota todos.


Pero yo doy las gracias a Hermanos y a Mediaset por hacer que mis sobrinos, al fin, viesen algo mío, y estuviesen orgullosos de su tía, quizá alguno por primera vez en su vida, pues mi trabajo en series de personajes de la prensa rosa, por muy bien que estuviesen hechos, eran eso para ellos, chascarrillos. Gracias a todos los compañeros que lo habéis hecho posible, a ese increíble equipo artístico, a la productora y, como no, a mis queridos actores que lo dieron todo e hicieron tan suyo este proyecto que empezó siendo el sueño de una servidora, una ex actriz metida a escritora. Las oportunidades llegan. Yo tuve una a los 26 años y ahora, me acabáis de regalar otra. Os quiero, y a los que bien lo sabéis, os dedico este post...


martes, 16 de septiembre de 2014

El estreno de HERMANOS, el acontecimiento de la temporada

Esta noche a las 22.30 se estrena mi último trabajo como guionista y creadora de miniseries. Digo último por decir, porque en realidad HERMANOS la escribimos Antonio, Adela y yo hace mucho tiempo (la primera reunión con T5 para oficializar el encargo fue en el verano del 2011), aunque la escritura y desarrollo del proyecto se prolongó hasta el 2013, fecha en la que concluyó el rodaje. 



De esta maravillosa experiencia como escritora me quedo sobre todo con la relación que se ha establecido entre todos los que hemos participado en ella. Fuimos conscientes muy pronto de que estábamos haciendo algo diferente, un producto que iba a sentar precedentes y una nueva forma de concebir y producir las historias, con más riesgo no sólo narrativo, sino también argumental y visual. Como dice María Valverde nos hemos convertido en una pequeña familia, donde todos estamos en contacto y deseosos de volver a trabajar juntos, desde los creativos a los técnicos, de arte a vestuario casting o postproducción. HERMANOS ha sido más que una serie, ha sido un viaje más allá del profesional, una viaje vivencial de los que te marcan para toda la vida.  




Esta noche viviremos nervios pero sobre todo ilusión. Estamos muy positivos respecto a la acogida sobre todo tras el pase de prensa ayer de los dos primeros capítulos, donde todo fueron elogios y palabras de sorpresa y satisfacción. Gustó HERMANOS y mucho. Entusiasmó y muchos no daban crédito a lo que habían visto… ¿de verdad esto se ha hecho en España? Pero si parece una súper producción extranjera… Bueno, en España se pueden hacer grandes cosas, talento nunca ha faltado aunque siempre poco valorado, nuestros técnicos son de los mejores del mundo y se los rifan en producciones norteamericanas. Nuestros productores tienen escuela de sobra. Las cadenas estás dispuestas a apostar más de lo que pensamos… Y nuestros actores saben defender de sobra buenos papeles y más aún con una dirección tan certera como la de Salvador Calvo y Joaquín Llamas.

Esta noche, os esperamos, porque esta miniserie ha sido echa con todo nuestro amor para vosotros.


jueves, 14 de agosto de 2014

ShotWords, ¿una editorial indie?

La aplicación de la denominación "indie" al campo de la autoedición de libros cada vez más asidua me ha llevado a cuestionarme si en ShotWords somos o o no una editorial indie además de transmedia…


El término inglés que significa independiente o independencia y que en sus inicios se refirió a un tipo de pop al margen de los circuitos más comerciales, se extendió al mundo del cine para catalogar a un grupo de realizadores interesados en contar pequeñas historias de manera diferente que no encajaban en el mercado de las majors estadounidenses. Robert Redford convirtió lo indie en comercial gracias al Sundance Festival, pero la crisis ha extrapolado al mundo de los cómics, los videojuegos y ahora al de los autores literarios el término, devolviéndole su carácter marginal y experimental.

De lo marginal a la notoriedad para el autor indie

Los autores, usando todo el potencial de las nuevas tecnologías digitales, hacen realidad su sueño de verse publicados incluso en papel, algo relativamente fácil con los sistemas de impresión digital y el print on demand. Pocos medios, escasa difusión como no sea que el autor mismo machaque al personal  en las redes sociales, como fue el caso de Blue Jeans que así consiguió que sus novelas para adolescentes sean llevadas al cine como las de Federico Moccia; y un éxito incierto que a veces se traduce en ruina comercial, son la cara amarga de esta moneda cuyo horizonte sin embargo empieza a cambiar.



Como sucediera en el cine con el Sundance Festival, comienzan a surgir iniciativas más o menos honestas y lucrativas para el autor de mano de otros más grandes, que ven en el calificativo indie una forma atractiva de colocar productos literarios en el mercado.

Este ha sido el caso del premio literario creado por Amazonkindle y El Mundo y La esfera de los libros, y suponemos que no va a ser el único. Este primer concurso on line para autores indies tiene la particularidad de que es votado por separado por Amazon y Esfera de los libros, por lo que cada editorial tiene a su propio ganador. Su lema: Cuéntamos tu historia. Bienvenido a la familia de los Autores Indies de Amazon, nos lleva a pensar lo lista que es Amazon, que una vez más sabe tomar delantera a todos sus rivales acercándose al autor de forma tan "familiar".

El premio no especifica su cuantía económica en concepto de adelanto de derechos de autor como otros premios y desde mi punto de vista aún ha de pulir aspectos farragosos de sus términos y condiciones, pero la iniciativa ahí queda.

Otros casos

La revista on line, o blogorevista -la línea de las definiciones en la red es cada vez más fina-, The book designer es, a día de hoy, un marco de primer orden para la visibilidad de autores indies de todo el mundo. Esta iniciativa digital de Joel Friedlander, que con su lema los escritores cambian el mundo en una sola lectura, pero no se puede cambiar el mundo con un libro que todavía está en el disco duro, sirve de escaparate para dar a conocer no sólo la obra de autores noveles que se autoeditan, sino también las dificultades que se encuentran en este arduo proceso. 


Joel Friedlander expone, en una serie de artículos su experiencia en la impresión, el diseño gráfico, la tipografía y la edición de libros on line. Habiendo dedicado mucho tiempo a la investigación de nuevas maneras para que el autor pueda ver sus libros impresos y vendibles, ha logrado recopilar más de setecientos artículos autorizados y accesibles para cualquiera, y que pretenden ser una guía para miles de autores indies que quieren abrirse camino en el mundo de la autoedición.

Y volviendo a ShotWords…

¿Somos o no somos indies en ShotWords? Pues tal y como se usa el calificativo, se diría que sí, que además de la primera editorial exclusivamente transmedia en España, que también crea universos narrativos y genera contenidos a demanda, autoeditamos arduamente nuestros libros, ejes de los universos transmedia que planteamos, buscando un circuito más alternativo que el marcadamente comercial que imponen los grandes grupos. Y más dura y marginal la labor no puede ser, si no que se lo digan a nuestro socio Eduardo, que se ha puesto con el pico y la pala a editar los libros en formato digital mientras el resto nos hemos dedicado a pelearnos con la edición impresa. 

¿Pros y contras? El tiempo que la producción resta a la creación literaria, y eso que somos tres socios, lo que lleva a veces a plantearse a mi "yo" autor si no estaría mejor bajo el ala de una gran editorial o dejando en manos de un agente literario mi vida, obra y milagros. Lo bueno, que controlas absolutamente todo el proceso de creación de tu libro, incluida su maquetación, producción y campaña de marketing. Y eso de tener el libro que quieres como tú quieres, mola.


No sé donde nos llevará realmente esto de ser autores indies además de transmedia, pero de momento el viaje es muy educativo. Pase lo que pase, la experiencia que estamos teniendo ha hecho que ya no seamos los mismos. Algo en nosotros ha cambiado, una confianza que estar bajo el amparo de un gran grupo no nos habría dado, un testeo de nuestras propias posibilidades y una clarificación de lo que realmente queremos en la vida, que será lo que acabe determinando el futuro de ShotWords.