jueves, 14 de agosto de 2014

ShotWords, ¿una editorial indie?

La aplicación de la denominación "indie" al campo de la autoedición de libros cada vez más asidua me ha llevado a cuestionarme si en ShotWords somos o o no una editorial indie además de transmedia…


El término inglés que significa independiente o independencia y que en sus inicios se refirió a un tipo de pop al margen de los circuitos más comerciales, se extendió al mundo del cine para catalogar a un grupo de realizadores interesados en contar pequeñas historias de manera diferente que no encajaban en el mercado de las majors estadounidenses. Robert Redford convirtió lo indie en comercial gracias al Sundance Festival, pero la crisis ha extrapolado al mundo de los cómics, los videojuegos y ahora al de los autores literarios el término, devolviéndole su carácter marginal y experimental.

De lo marginal a la notoriedad para el autor indie

Los autores, usando todo el potencial de las nuevas tecnologías digitales, hacen realidad su sueño de verse publicados incluso en papel, algo relativamente fácil con los sistemas de impresión digital y el print on demand. Pocos medios, escasa difusión como no sea que el autor mismo machaque al personal  en las redes sociales, como fue el caso de Blue Jeans que así consiguió que sus novelas para adolescentes sean llevadas al cine como las de Federico Moccia; y un éxito incierto que a veces se traduce en ruina comercial, son la cara amarga de esta moneda cuyo horizonte sin embargo empieza a cambiar.



Como sucediera en el cine con el Sundance Festival, comienzan a surgir iniciativas más o menos honestas y lucrativas para el autor de mano de otros más grandes, que ven en el calificativo indie una forma atractiva de colocar productos literarios en el mercado.

Este ha sido el caso del premio literario creado por Amazonkindle y El Mundo y La esfera de los libros, y suponemos que no va a ser el único. Este primer concurso on line para autores indies tiene la particularidad de que es votado por separado por Amazon y Esfera de los libros, por lo que cada editorial tiene a su propio ganador. Su lema: Cuéntamos tu historia. Bienvenido a la familia de los Autores Indies de Amazon, nos lleva a pensar lo lista que es Amazon, que una vez más sabe tomar delantera a todos sus rivales acercándose al autor de forma tan "familiar".

El premio no especifica su cuantía económica en concepto de adelanto de derechos de autor como otros premios y desde mi punto de vista aún ha de pulir aspectos farragosos de sus términos y condiciones, pero la iniciativa ahí queda.

Otros casos

La revista on line, o blogorevista -la línea de las definiciones en la red es cada vez más fina-, The book designer es, a día de hoy, un marco de primer orden para la visibilidad de autores indies de todo el mundo. Esta iniciativa digital de Joel Friedlander, que con su lema los escritores cambian el mundo en una sola lectura, pero no se puede cambiar el mundo con un libro que todavía está en el disco duro, sirve de escaparate para dar a conocer no sólo la obra de autores noveles que se autoeditan, sino también las dificultades que se encuentran en este arduo proceso. 


Joel Friedlander expone, en una serie de artículos su experiencia en la impresión, el diseño gráfico, la tipografía y la edición de libros on line. Habiendo dedicado mucho tiempo a la investigación de nuevas maneras para que el autor pueda ver sus libros impresos y vendibles, ha logrado recopilar más de setecientos artículos autorizados y accesibles para cualquiera, y que pretenden ser una guía para miles de autores indies que quieren abrirse camino en el mundo de la autoedición.

Y volviendo a ShotWords…

¿Somos o no somos indies en ShotWords? Pues tal y como se usa el calificativo, se diría que sí, que además de la primera editorial exclusivamente transmedia en España, que también crea universos narrativos y genera contenidos a demanda, autoeditamos arduamente nuestros libros, ejes de los universos transmedia que planteamos, buscando un circuito más alternativo que el marcadamente comercial que imponen los grandes grupos. Y más dura y marginal la labor no puede ser, si no que se lo digan a nuestro socio Eduardo, que se ha puesto con el pico y la pala a editar los libros en formato digital mientras el resto nos hemos dedicado a pelearnos con la edición impresa. 

¿Pros y contras? El tiempo que la producción resta a la creación literaria, y eso que somos tres socios, lo que lleva a veces a plantearse a mi "yo" autor si no estaría mejor bajo el ala de una gran editorial o dejando en manos de un agente literario mi vida, obra y milagros. Lo bueno, que controlas absolutamente todo el proceso de creación de tu libro, incluida su maquetación, producción y campaña de marketing. Y eso de tener el libro que quieres como tú quieres, mola.


No sé donde nos llevará realmente esto de ser autores indies además de transmedia, pero de momento el viaje es muy educativo. Pase lo que pase, la experiencia que estamos teniendo ha hecho que ya no seamos los mismos. Algo en nosotros ha cambiado, una confianza que estar bajo el amparo de un gran grupo no nos habría dado, un testeo de nuestras propias posibilidades y una clarificación de lo que realmente queremos en la vida, que será lo que acabe determinando el futuro de ShotWords.










miércoles, 6 de agosto de 2014

Cómo ampliar el vocabulario de tu hijo con una tablet

He puesto en práctica una forma para que leer en la tablet un libro infantil sea una experiencia completamente distinta para mi hijo que la de leer en papel.

Soy una gran defensora de las nuevas tecnologías y los cambios en los hábitos de lectura, no en vano mi empresa ShotWords experimenta con los soportes digitales y los nuevos formatos. Pero no creo que lo digital deba sustituir al papel, pues proporcionan experiencias muy distintas: el contacto con el libro físico mejora la psicomotricidad fina y desarrolla el sentido del tacto, cosas que como padres no debemos pasar por alto.



Por las noches, mi hijo y yo leemos juntos en la cama. Es un hábito que le inculqué desde bebé. Esta lectura siempre ha sido en papel, pero mi hijo, como buen nativo digital que es, empieza a querer leer también en la tablet. 

¿Cómo hacer educativa y provechosa la lectura en la tablet?

Hemos empezado a leer El principito de Antoine de Saint-Exupéry ilustrado en mi iPad. Lo que más le gusta a un niño pequeño es, lógicamente, interactuar con el soporte digital, algo que el papel no le permite y que es un gran motivo de enganche. Le enseñé cómo resaltar frases y palabras, algo que le chifló, claro, y le propuse el siguiente juego: marcaríamos en cada capítulo y en un color diferente para cada uno palabras del mismo grupo semántico. Por ejemplo, en el capítulo en el que el protagonista visita el país habitado por el personaje de "el rey" le propuse resaltar "rey", "monarca" etc.



A medida que íbamos avanzando en la lectura, mi hijo iba decidiendo por intuición el campo semántico. Por ejemplo, cuando el principito va al planeta del "borracho", él mismo relacionó las palabras (botella, beber...) Aunque no respetó que fuesen todas sustantivos, no me importó, aún es pequeño para distinguir entre sustantivo, adjetivo y verbo. Lo importante es que había aprendido a relacionar las palabras por su significado.

Otra cosa que me resultó curiosa es que desde el capítulo tres quiso marcar la palabra "principito", al que reconoció como protagonista de la historia.

¿Cuál sería el siguiente paso?

A él le sigue gustando leer en papel, el contacto con el papel le agrada y como lee principalmente libros ilustrados, es cierto que estos son mucho más bonitos en papel. Pero llegará un día en el que leer en papel o en la tablet será más o menos lo mismo, ya que una novela sin ilustraciones no tiene, así es como yo lo veo, mucha diferencia en un soporte u otro. 

Me encantaría más adelante enseñarle a buscar las palabras que no conoce. A día de hoy, sabe perfectamente buscar en internet los juguetes que le gustan (sus imágenes, su precio, su web y hasta los vídeos relacionados). ¿Por qué no enseñarle a buscar palabras? Lo bueno de una tablet es que los procesos de búsqueda son mucho más rápidos. Basta colocarse sobre la palabra y darle a "definir" para poder bucear en busca de significados. Que la información este a un solo clic de nuestros hijos a la hora de leer, puede hacer que nuestras generaciones futuras sean mucho más cultas.

martes, 10 de junio de 2014

Ciega a citas, Premio Cadena 100


Foto extraída de la web http://www.cuatro.com
La noticia de que la serie Ciega a citas era galardonada en los Premios de Cadena 100 fue una alegría para todos los que allí trabajamos. Teresa Hurtado de Ory y Octavi Pujades, Alberto Carullo, consejero delegado de Big Bang Media, productora de la serie, y Pepa Sánchez Biezma, directora del área de Miniseries y Series diarias de Mediaset España recogían un premio que no os quepa duda, se ha sudado la gota gorda. Hacer una serie diaria en este país es como hacer una carrera de obstáculos en las olimpiadas. El formato de 50 minutos que se estableció en España, aún no sabemos por qué ni por quién, exige, por parte de todos, un tremendo esfuerzo. Y más aún si se trata de una comedia. Alargar la risa es harto difícil y es una pena con seguir la experiencia norteamericana donde el humor, cuanto más breve, más bueno. 

Foto extraída de la web http://www.cuatro.com
No es la primera vez que estoy en una serie diaria. De hecho he sido coordinadora de diálogos en una y editora en otra, así que me sé de sobra lo que es darse una paliza de trabajar, pues precisamente ambos puestos son de los que más exigen. Peor lo cierto es que siempre he admirado la labor de los escaletistas, para quienes aunque el volumen de trabajo sea menor (no tienen que dialogarse 54 páginas en menos de una semana o leerse y reescribir cinco o seis guiones a la semana como en el caso de los coordinadores) tienen que pensar mucho y bien en tiempo récord. Porque luego, si el capítulo es aburrido, la historia no gusta, o tal personaje cae mal, la culpa será de ellos. Es encomiable la gran labor de escritura que hacen en este país los escaletistas de series diarias, sobre todo ahora que también crean los argumentos, algo que antiguamente hacía el equipo de argumentistas.

Foto extraída de la web http://www.cuatro.com
Por eso, en unas condiciones que se han visto aún más endurecidas por la crisis, el éxito de Ciega a citas es un triunfo para todos, desde los pedazos de actores que duermen sólo cinco horas diarias para poder estudiarse los larguísimos guiones y sacrifican su fin de semana para ello, hasta el personal de plató y los directores, con la mayoría de ellos he tenido la feliz ocasión de trabajar antes y les quiero mucho,  que hacen lo imposible para que quepan en el plan de rodaje la cantidad de secuencias que tienen que grabar al día.

Foto extraída de la web http://www.cuatro.com
El esfuerzo, ahí lleva su premio. Y presiento que no será el último, porque la serie está francamente bien. Los actores lo bordan, para ser una diaria con presupuesto de diaria es muy digna de factura, sello característico de Big Bang Media, la historia gusta y sus diálogos divierten. Reconozco pasármelo bien cuando escribo a Maruchi, a Ángel, a Miguel o a Lucía. He tenido que desarrollar momentos hilarantes como el de los famosos tatuajes que se hacen Carlos, Pepe y Morcillo, un trío que siempre te lo pone difícil para no caer en el tópico machista y que puedas reírte de ello. Es difícil decir si hay un personaje que te guste dialogar más que otro. Natalia y Sergio son los personaje más serios, un poco el contrapunto para poder desarrollar momentos más serios que relajen el humor.

Piluca que es la encarnación de la resurrección de nuestra querida Belinda Washington, Kris y Simón, tan particulares ellos. Irene y Rodrigo que nunca dejan de sorprendernos con las dobleces que muestran sus personajes, aparentemente los más sosos y convencionales pero eso, aparentemente. Y Zabaleta, un encantador pez tropical en una pecera de pirañas.

Foto extraída de la web http://www.cuatro.com
Ciega a citas se merece esta tercera temporada que ahora se está diseñando y muchos premios más. Por el buen hacer de Big Bang Media, que ya demostró de lo que era capaz en Homicidios, de sus actores que seguro arrasarán en los premios del sindicato de actores, y por el equipo que se esfuerza para que vosotros, la audiencia, paséis una tarde agradable con nosotros. ¡Qué así sea por mucho tiempo!


jueves, 22 de mayo de 2014

ANITA CAZAFANTASMAS, la primera de una serie

Si el anterior post de este blog era para hablar de mi primer libro en imprenta como escritora, productora y editora, en éste toca hablar del segundo. Aunque Anita Cazafantasmas: El conde Drácula se ha escapado está aun en producción, hoy en la entrevista que me harán en el programa de Canal Sur Radio ¡Es… la vida! a partir de las 15:00h, vamos a hablar también de esta novela, la primera de una serie en torno al personaje de Anita Cazafantasmas.

Anita Cazafantasmas. Ilustración Sara Velázquez.

Desde su silla de ruedas, esta niña de once años es capaz de devolver al inframundo a las criaturas de toda índole que de allí se escapan. ¿Y cómo? Gracias, principalmente, a su valor y arrojo, sus características; a la inestimable ayuda de su tío Enrique, un profesor de instituto obsesionado con la ufología; y al poder de sus talismanes, la mayoría precolombinos y heredados de sus padres que poseen cualidades extraordinarias cuyo alcance Anita no siempre conoce. En estas aventuras cargadas de humor y misterio, con una acción trepidante desarrollada en capítulos muy cortos para facilitar la lectura a su público -a partir de ocho años-, Anita recibe también la ayuda, y en muchos casos todo lo contrario, de sus peculiares mascotas lisiadas. Nefertiti, una rata de cloaca en toda regla a la que la niña salvó la vida cuando unos niños se habían empeñado en cortarle la cola para ver si crecía de nuevo, como la de las lagartijas. Eúfrates, un gato canijo y lleno de heridas y magulladuras vestigios de miles de reyertas callejeras que Anita rescató del cementerio donde había nacido y sido abandonado. Ra, una araña gigante y peluda que debería ponerse a régimen, a la que Anita es a la que más mima de todas sus mascotas porque está coja de una pata. Y Cleopatra, una lechuza gris pardusca y herida en un ala, que comparte jaula con una cría de murciélago, Ramsés, que nunca aprende a volar por razones inexplicables y que en la lechuza ha despertado su instinto más maternal.   

Anita y sus mascotas. Ilustración Sara Velázquez.

Hemos mencionado que la saga de aventuras de Anita Cazafantasmas va de devolver al inframundo a las criaturas que de allí se escapan. Y esto merece su explicación, que como todo en esta serie es peculiar. Anita es la hija de un matrimonio de arqueólogos fallecidos. Pero también es nieta del señor Cristóbal, egiptólogo -esto explica el nombre de las mascotas-, que antes de morir aplastado por el siniestro ascensor de su casa, que juega un papel fundamental en las novelas, le dejó a su excéntrica esposa una bola de cristal adquirida en un mercadillo de El Cairo. Pues bien, la bola es mágica y abre una puerta al Más Allá por la que se cuelan los monstruos del imaginario y la cultura popular de todo el mundo. En esta primera novela es el famoso conde Drácula, para el que hemos rescatado incluso en su indumentaria el personaje más auténtico del folklore húngaro y se ha versionado su nombre original, Vlad Drăculea

Su abuela Amparo siempre abre la puerta de manera inconsciente, pues desconoce el poder de su bola, mientras hace su sesión semanal de espiritismo con las pobres viuditas de su barrio. Anita y su tío son los encargados de deshacer el entuerto, viviendo muchos sustos y desvelos cargados de humor e ironía.

El Conde Drácula. Ilustración Sara Velázquez.

Como todo lo que edito y produzco con ShotWords, Anita Cazafantasmas es un universo transmedia, donde controlamos el desarrollo, la producción y la distribución de sus productos derivados, tantos de mercadería como narrativos. Y es que una vez lanzada la primera novela y acabada su promoción mediante todo otoño con una serie de talleres y presencia en eventos transmedia de toda España, Anita Cazafantasmas se irá desarrollando a través de la web de su universo, que se lanzará en otoño, con novelas seriadas y animadas distribuidas on line a partir de enero del 2015.

Anita Cazafantasmas no habría sido posible sin la ilustradora Sara Velázquez, que ha diseñado un personaje de gran carisma e impacto visual, que desafía al mundo desde su silla de urdas, una limitación que a Anita no la hace rendirse jamás. Sara ha entrado en sintonía con este peculiar mundo sabiendo transmitir a partes iguales el humor y el misterio que emana de las historias. ShotWords es muy afortunada al poder contar con Jae Tanaka y Sara Velázquez en esta primera editorial exclusivamente transmedia que se abre en España. 


domingo, 18 de mayo de 2014

LA ILUSIÓN DEL PRIMER LIBRO

Portada de Jae Tanaka

Circus, una historia de autómatas no es, ni por asomo, mi primer libro. Más de una veintena de títulos publicados como dramaturga en solitario o en antologías, una novela infantil El origen de Skywoman, publicada en Portugal y varios relatos en distintas revistas. Entonces, ¿por qué este post va sobre la ilusión del primer libro? Cualquiera que me siga un poco lo sabe, es el primero que escribo, edito y produzco bajo mi sello ShotWords, dentro de la colección infantil y juvenil Ilusiofilia. Toda una aventura empresarial que me está entusiasmando. Aunque en España la transmedia aún sea conocida por muy pocos, todos la manejan sin saberlo, pues han seguido en mayor o menor medida a otros proyectos de este tipo de narraciones, como Pocoyó o Las tres mellizas; Star Wars o Matrix; o los recientes Juego de tronos o Águila Roja. Historias, todas ellas, que no se limitan al papel para existir y ser contadas, sino que se expanden y complementan sirviéndose de otros soportes como series de animación, juegos, video juegos, aplicaciones, cómics… Se expanden, esa es la palabra, invitando al lector a una experiencia mucho más completa e interactiva que la de mero lector.

Circus, una historia de autómatas es, además, mi primera novela destinada a un público juvenil, a partir de doce años, una edad complicada pues ya no son tan niños pero tampoco tan adultos, aunque se mueran de ganas por serlo. Las hormonas aun no han estallado, pero la pelusilla empieza a aparecer. Es muy difícil entender qué les interesa a estas edades, qué les gusta que les vean hacer y lo que no (recuerdo que a mis sobrinos les daba vergüenza que les viesen jugar en los columpios del parque, pero el caso es que aún les gustaban!). Y lo más complejo, el tono en el que había que escribirles. El resultado, que el ilustrador Jae Tanaka ha sabido acompañar en sus ilustraciones, es lo suficientemente maduro como para no avergonzarles y lo bastante cautivador para una edad en la que aún soñar no está prohibido. Un dibujo a tinta bajo la influencia de Edward Gorey y Tove Jansson a quienes Jae Tanaka ha trascendido sorprendiendo en su debut como ilustrador de libros, tras una dilatada carrera en la animación como responsable del diseño de los Clanners o presente en films como El Cid y Los Reyes Magos.

El faro-reloj. Ilustración de Jae Tanaka.

Con esta novela, que nació como idea de mi pareja para hacer un musical tras haber visto en Londres Charlie y la fábrica de chocolate, me enfrentaba a un reto como escritora en el que además, he vivido toda una experiencia narrativa. Había que conjugar muchas cosas. Una buena historia, atractiva, novedosa que hablase del bien y del mal; un niño como protagonista que debía convertirse en héroe; el circo y la magia de trasfondo; la ciencia compitiendo en un entorno de inflexión social y grandes avances como el que vivíamos, que extrapolábamos a finales del 1800 principios del 1900 por razones estéticas. Inevitablemente el steampunk llegó solo, ante tal combinación y siendo yo una curiosa del género, no podía ser de otro modo. 

Ha sido un reto duro, difícil, a veces frustrante y otras satisfactorio. Soy muy perfeccionista y revisaba la historia constantemente para no dejar ni un cabo suelto. Al tiempo que pensaba en esto, debía hacerlo también en que la historia se iba a transmediar empleando una fórmula diferente a la de nuestro universo ya creado La Tabla de Salomón. En el universo Circus el eje era el Inventor y su historia se iba a contar a través de la de los personajes que hacía prisioneros. Había que elegir muy bien a esos personajes y dar la información justa del Inventor, pues la experiencia interactiva estará en él, amén de crear el entorno adecuado dejando entrever ya algunas leyes del universo fantástico. Y lo más difícil en la transmedia, que el usuario de cada una de sus partes sienta que esta plataforma ha terminado, que la historia en ella contada tiene un final sorprendente y que cautiva, que si quiere, puede continuar participando en el universo y saber más de él siguiendo a otro personaje en otra plataforma. Pero la novela debía tener un final concluyente. Este es el verdadero reto de la transmedia.

El bosque metálico. Ilustración Jae Tanaka.
Circus, una historia de autómatas tenía otra particularidad. Se iba a contar por sets, como si de un musical se tratase, por decorados. Pero, además, por pantallas de juego.  La novela está dividida en tres grandes bloques: El Mundo Real; El Mundo de los Autómatas; Su Mundo (el del Inventor) y cada uno tiene sus propias leyes… En la barraca, el mundo de los autómatas, hay varios espacios, uno por cada elemento (aire, tierra, agua y fuego) donde los protagonistas han de superar varios retos para poder pasar de uno a otro, al más puro estilo de videojuego empleando un lenguaje literariamente bello. Una estructura complicada para una novela que sin embargo no podía parecerlo.

Ya estamos trabajando en la siguiente plataforma, una serie de animación por suscripción que contará la historia de otro de los autómatas y desvelará algo más acerca del Inventor… Pronto, la web del universo estará en marcha para que podáis seguir esta increíble historia transmedia. Mientras, nuestra web de ShotWords os mantendrá al tanto de todo en su apartado Noticias.

Aquí os dejo el enlace al libro. Qué lo disfrutéis...


miércoles, 23 de abril de 2014

Reflexiones para el Día del Libro

Este día es especial para mi, porque me toca celebrarlo no solo como escritora y amante de los libros, sino como editora, uno de los palos que toca mi empresa ShotWords. Cierto vértigo, ilusión y curiosidad me invaden en un día tan señalado. Una echa la vista atrás y no sabe aún muy bien cómo ha llegado hasta aquí, aunque sí el por qué.

Una mañana me desperté del éxito que tenía como guionista de TV y el prestigio como dramaturga preguntándome si había llegado ya hasta donde quería. Había algo que llevaba acompañándome toda la vida, la afición por la literatura de género de terror y ciencia ficción y por la literatura infantil y juvenil en los últimos años, y que alimentaba a base de libros sacados de la biblioteca, ingentes compras en Amazon y ferias del libro y sobre todo, asistiendo a talleres en la Escuela de Escritores y la Escuela de Fantasía. En sus aulas me reencontré con la poesía y relato, en realidad mis comienzos en la escritura cuando era una adolescente. Pero sobre todo, gracias al aliento de mis profesores, me di cuenta de que el gusanillo de la creación literaria de género anidaba en mi y que éste jamás se vería satisfecho en un panorama televisivo poco dado a las apuestas arriesgadas.

Empezó así una tímida andadura algo irregular en el mundo de la literatura fantástica, infantil y juvenil. Relatos de terror en fanzines y webs latinoamericanas, publicación digital de mi primera novela para niños… Hasta que llegó la idea de montar una editorial para materializar con decisión los sueños literarios. El resto, ya se ha contado en este mismo blog en anteriores ocasiones. La editorial pasó a ser una empresa creadora y productora de contenidos transmedia, una nueva forma de hacer literatura a la que el género fantástico y el público más joven le venía que ni pintado.

Además del sueño de publicar novelas de estas características, otra de mis pasiones, la ilustración y el dibujo, se hacían también realidad al contar en Shot Words con el talento y la ilusión de dos excelentes dibujantes, Sara Velázquez y Jae Tanaka, que han dado imagen a mis palabras de una forma tan magistral que aún cuando las veo se me saltan las lágrimas. 

De pequeña recuerdo que me lamentaba, rodeada de hermanos artistas, de no haber heredado el don de mi padre para los pinceles. Me reconforta pensar que heredé otro, el de la escritura, y que el tiempo me ha enseñado a que sean los que poseen el talento de la plástica quienes den luz y color a mis hojas  blancas moteadas de negro.

Hoy, este día del libro del 2014, será para mi una fecha especial. Porque es el día en el que eché la vista atrás para decirme a misma me siento muy afortunada. Afortunada de haber encontrado el valor y las palabras adecuadas para escribir dos novelas. Afortunada porque yo misma, acompañada de unos socios maravillosos y un equipo excelente, las he editado.

Afortunada porque me queda vista en los ojos para seguir leyendo, corazón para seguir echando pasión a lo que escribo, cabeza para seguir construyendo mundos y coraje para seguir encontrar caminos en un mundo difícil y maravilloso en el que aún quedan muchos libros por leer y escribir.

Larga vida al libro.




sábado, 12 de abril de 2014

Costó pero ya es una realidad

Muchos meses de trabajo, más aún de reuniones, esfuerzos, puesta a punto, dinero, más reuniones, más pensar… Y escribir mucho.

Mis socios Daniel Strömbeck y Eduardo Martínez y nuestros colaboradores Raquel Nieto, Moisés Robles, Sara Velázquez y Javier Almazán, ya podemos presumir de web de empresa: www.shotwords.com

Ha sido un camino largo que ahora nos colma de felicidad e ilusión, aunque sabemos que aún hay mucho que recorrer. Por lo pronto, nuestros tres primeros libros, uno de ellos un ensayo que recoge nuestra investigación sobre narrativa transmedia y ciberliteratura en el siglo XXI, y tres novelas ejes de universos transmedia que hemos creado, saldrán a la venta entre mayo y junio. A partir de ahí, a seguir creciendo y construyendo.



Nuestro misión: generar y producir historias transmedia para las que desarrollamos también la imagen gráfica y visual y donde creamos y desarrollamos universos narrativos de género fantástico y aventura para distintos públicos proponiendo nuevos tipos de narraciones sin hilo conductor lineal (inicio, nudo y desenlace) con el fin de promover la interactividad del usuario y el uso de la tecnología en la narrativa.



En el universo transmedia La Tabla del rey Salomón, hemos fantaseado con la historia oculta de España: todo nuestro devenir ha estado ligado a un objeto legendario. En el universo steampunk Circus, retratamos la Europa de principios del 1900 que empieza a vivir con curiosidad y cautela los prodigios de la ciencia en el nuevo siglo (una situación paralela a la que vivimos ahora). En el universo infantil de misterio y diversión Anita Cazafantasmas, mostramos la cultura precolombina y la visita de los extraterrestres a nuestro mundo a partir de diversas teorías a las que se enfrenta una niña desde su silla de ruedas. El universo de terror para adultos Penumbra juega con una siniestra realidad paralela cuyas puertas están ocultas en los monumentos más emblemáticos de nuestras ciudades.



ShotWords es más que un reto empresarial. Para mi, es un reto sin precedentes como narradora. Un antes y un después en una carrera que durante años ha versado en contar historias. Ahora, esas historias no tienen fin, se expanden por distintas plataformas que se rigen por sus propios códigos narrativos, muchos de ellos aún por inventar. A mis cuarenta años y veinte de carreras, ShotWords es para mi como comenzar de nuevo. Vertiginoso y excitante, ¿no os parece? Os invito a acompañarme en esta nueva aventura…